Bolivia debe llevar a cabo una investigación inmediata, exhaustiva e imparcial del asesinato de, al menos 15 civiles mientras el enfrentamiento ocurrido en la provincia de Pando, indicó hoy Human Rights Watch.

Tanto el partido gobernante como la oposición ofrecen versiones contradictorias del enfrentamiento que tuvo lugar en la noche del 11 de septiembre de 2008. El gobierno central afirma que el prefecto de Pando, Leopoldo Fernández, planeó y autorizó la masacre de los partidarios del Presidente Evo Morales. Fernández declara no haber tenido ningún tipo de intervención en los asesinatos, y se refirió a ellos como un conflicto entre grupos civiles.
“Es sumamente importante que se lleve a cabo una investigación independiente y objetiva para garantizar que los encargados de los asesinatos sean juzgados”, manifestó José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch. SEGUIR LEYENDO ….




















































